Camioneros en tiempos de Coronavirus

Mi padre era camionero. Y bien sé todo el sacrificio que requiere esta profesión.

Este es un homenaje a todos esos camioneros que están haciendo un esfuerzo sobre humano para tener nuestros estantes llenos, para que no nos falte comida.

La semana pasada se veían imágenes de supermercados con montones de estanterías vacías, como si el mundo se fuese a acabar. Nada más lejos de la realidad. Esa locura colectiva además de afectar a todos los trabajadores de supermercados, ganaderos, agricultores, los hombres y mujeres que trabajan en los almacenes, envasadores de productos… Obligaba a nuestros camioneros a doblar sus viajes para que a nosotros no nos faltase de nada.

Es un trabajo muy sacrificado, están siempre fuera de casa, conduciendo, solos, solo tienen la radio para comunicarse con el resto de los camioneros que hay cerca, es un trabajo tan solitario. Son horas y horas de carretera, de kilómetros interminables.

Estamos llevándolos al límite de sus fuerzas.

Ahora no tienen donde parar a tomar algo, a comer, a asearse, a hacer sus necesidades, no tienen donde ampararse, están solos: ellos, su camión y la carretera.

Con todos los bares y restaurantes cerrados, les estamos obligando a que mal coman, a que se pasen el día a bocadillos, a que no puedan tomarse un café caliente o un plato de comida caliente.

¡Les estamos privando de cosas tan básicas! ¿Y aún hay gente que no es capaz de quedarse en casa guardado la cuarentena? Estos héroes sacrificándose de esta manera ¿y a ti te cuesta quedarte en tu casa con todas las comodidades del mundo? ¡Qué vergüenza!

Y no es solo todas las carencias que tienen en estos tiempos. Además, antes tenían restricciones de tiempo, debían llevar un disco y no pasarse de las horas, para descansar el suficiente tiempo y no tener que conducir agotados. Ahora esas restricciones de descanso se las han quitado para poder garantizar el abastecimiento.

Es decir, tenemos a nuestros camioneros ahí fuera conduciendo, sin casi descansar, sin poder comer decentemente: sin poder tomar una bebida caliente, ni una comida caliente; sin tener donde asearse, sin tener un baño…

Se me parte el corazón de ver las condiciones que tienen y como pasan su día a día.

Me parece un sacrificio colosal. La próxima vez que veas a un camión por la carretera se paciente si no puedes adelantarlo, no te estorba, es un héroe que te está abasteciendo.

Poniendo su vida en riesgo.

La próxima vez que veas a un camionero, sonríele y dale las gracias por todo lo que te ha dado porque sin ellos no sobreviviríamos a esta crisis.

Gracias a todos y cada uno de vosotros.

¡Que sepáis que no estáis solos! Nuestro corazón viaja con vosotros. Ánimo.

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